No era mi intención abandonar tanto este blog los últimos meses. Sin embargo, a la hora de establecer prioridades, actualizar este sitio tuvo que ceder un poco ante otras cosas un poco más importantes. Después de todo, eso de mudarse a otro país no es tarea sencilla.
Por cierto, ahora vivo en Londres. Llegué hace un mes y estoy en el proceso de buscar trabajo. Por ahora, abuso de la hospitalidad de uno de mis mejores amigos. Por fortuna, no tengo cosas malas que decir, hasta los momentos, sobre esta encantadora ciudad, ya que incluso el clima se ha portado muy bien conmigo.
Es muy temprano aún para juzgar si valió la pena o no esto de emigrar. Desde luego que no es fácil, la familia y los amigos siempre van a hacer falta, y muy pocas personas acá van a poder entender realmente cuál es mi historia y qué es lo que he vivido. Por otro lado, la experiencia de vivir por un tiempo determinado en otro país, no tiene precio. Luego de la primera semana, queda atrás la depresión y se comienza a disfrutar realmente de todo lo nuevo que se está experimentando.
No sé por cuánto tiempo voy a estar aquí. Me gustaría regresar a Venezuela -definitivamente- en algún momento; sin embargo, hay muchas cosas que me gustaría intentar antes, como por ejemplo: hacer un postgrado. Ya veré... el tiempo nos dirá qué va a resultar de todo esto.
Mientras tanto, no puedo hacer más que vivir el momento y disfrutar esto de respirar aires dickensianos.
Saludos desde este lado del mundo!
20091003
Una nueva vida
-
H.G.
5
Cosas escritas
Labels: Reflexiones Califica este post:
20090608
Entre las Líneas de Nazca
Juntó un par de veces sus talones con la esperanza de que algo mágico ocurriese, pero nada pasó. Miró a su alrededor, y vio que seguía sentada en el mismo tranvía que cada día tenía que tomar para llegar a casa. Se observó a sí misma en el espejo de su estuche de maquillaje y no encontró ningún vestigio de felicidad en la imagen que veía. Hacía rato que su vida había perdido toda clase de emoción. ¿Cuándo exactamente había sucedido esto? No lo sabía. Lo que sí sabía, era que algo tenía que ver con la persona que llevaba ya nueve llamadas perdidas a su móvil: su novio.
¡Qué lejanos le parecían aquellos primeros días de noviazgo! Cuando sentía mariposas en el estómago cada día que sabía lo iba a ver, y se moría de ansiedad cada vez que él se demoraba más de cinco minutos en responderle un mensaje. ¡Todo era tan bonito! Lo extraño, le parecía a ella, era que tan solo habían transcurrido dos meses y medio. “¿Cómo se puede desgastar tan pronto una relación?”, se preguntaba. Se le había oxidado la ilusión sin que se diera cuenta de ello.
- . -
Varios días transcurrieron desde el momento en el que Ana tomó lo decisión de romper con su novio, y el instante en el que realmente se atrevió a hacerlo. Sin embargo, él ya se lo esperaba. Tenía que ser tonto, ciego y sordo para no percatarse de que las cosas no andaban bien. La diferencia estaba en que Carlos veía las cosas desde una óptica optimista en la que todo podía mejorar, y Ana, lo hacía desde una un poco más fatalista. Para ella, ya nada tenía remedio.
“¿Ya no me quieres?”, le preguntó, serenamente, él a Ana.
“No lo sé. Creo que ya no. De hecho, creo que ahora te resiento”, le respondió ella.
“¿Me resientes por qué? ¿Qué te hice que fuese tan grave?”, le inquirió Carlos.
“No se trata de algo en particular que me hayas hecho, sino de muchos pequeños detalles: cosas que sueles hacer o tu manera de actuar en ciertos momentos, que chocan conmigo y me molestan, y que se fueron acumulando hasta volverse prácticamente insoportables”, le explicó la chica resentida.
“Pero si no te molesta quien soy, sino ciertas costumbres que tengo, por decirlo así… ¿no crees que si me decías cuáles eran las que no te gustaban, yo podía dejar de hacerlas?”, le refutó su nuevo ex.
“Yo lo hacía, no directamente, pero sí sutilmente con mis reacciones y con indirectas. Por ejemplo, una de las cosas que me irritaban era que siempre te ofrecías para acompañarme a todas partes: ¿no te hablaba yo todo el tiempo de que me gustaba que me dieran mi espacio?”, dijo Ana.
“Sí, pero yo nunca imaginé que a ofrecerme para ir contigo a algún lugar, lo vieses como una violación a tu espacio. No lo hacía por celos, sino para compartir más tiempo contigo. Además, tú nunca reaccionaste de mala manera o me diste un NO tajante, sino que siempre me diste excusas”, agregó Carlos.
La excusa que recibió de ella esta vez fue: “No quería hacerte sentir mal”.
“¡No creo que me hubiese sentido peor que ahora!”, pensó en contestarle Carlos… pero se contuvo y no lo hizo. No quería mostrarse vulnerable. Le dolía bastante que las cosas no hubiesen funcionado con Ana, a quien había querido mucho, mas no lamentaba que rompieran. Todo lo contrario: se sentía aliviado, ya que las últimas semanas junto a ella le habían producido muchas angustias. ¿Acaso no es terrible vivir deshojando a una margarita? Por eso se hizo la siguiente nota mental: pasaría la página y no buscaría una reconciliación con ella. Prefería concentrar sus esfuerzos en encontrar a alguien que no tuviese tantos problemas para expresar sus opiniones y emociones.
- . -
¿Fueron los incas o los mayas? Ana no estaba segura de quiénes los habían hecho, pero sabía que había leído alguna vez sobre una cultura prehispánica que realizaba trazados en la tierra que, vistos de cerca, no eran más que surcos en el suelo; mas, si se veían desde una gran altura, conformaban formas y figuras geométricas sorprendentes. Ella no necesitaba saber que en realidad es a la cultura Nazca a quienes se les atribuyen estos geoglifos, y mucho menos requería conocer los detalles que durante tantos años han dejado perpleja a la humanidad sobre el origen y propósito de estas “líneas”, Ana simplemente se sentía identificada con eso de tener que ver ciertas cosas desde una cierta distancia para poder apreciarlas debidamente. ¡Cuán relacionada con esto se sentía! Era como si las Líneas de Nazca estuviesen allí especialmente para ella: para recordarle que siempre hace falta un poco de perspectiva.
Ahora que había pasado cierto tiempo desde la ruptura con Carlos, ella sentía que los problemas que tanto la habían agobiado durante la relación, en este momento le parecían nimiedades. ¡Se le antojaban tan tontos y triviales! Era mucho mayor el peso de los aspectos positivos que su ex-novio tenía y que extrañaba. ¡Cuánta falta le hacía que la llamase todas las noches para saber cómo le había ido, escuchar sus consejos cuando los necesitase…. y su olor! Añoraba muchísimo poder recostarse de su pecho y percibir su aroma. ¿Por qué era que había decidido terminar con él? Ana a duras penas recordaba sus motivos.
Sin embargo, le dolía muchísimo que Carlos no la hubiese buscado más. Ella juraba que, al romper, él iba a bajarle la luna y las estrellas para que se reconciliasen, le admitiría que había actuado erróneamente, y le rogaría para que por favor le perdonase. De hecho, Ana nunca había descartado la posibilidad de que, a los días, volviesen a ser novios. ¿Por qué él no la llamaba? Lo que más le molestaba era lo seco que le respondía los mensajes de texto cuando ella le escribía con cualquier excusa. ¿Será que tan rápido ya tiene a otra? ¿Por qué ella, que había sido quien decidió ponerle fin a la relación, se sentía tan triste y lo extrañaba tanto, mientras él -al parecer- ya la había superado? No entendía cómo el que fue su pareja lo había logrado.
A pesar de que se moría de ganas por volver con él, ella jamás se lo pensaba decir. Era muy orgullosa para eso… y, de acuerdo con su criterio, él no se lo había ganado. ¿Cómo iba a ser ella quien diese su brazo a torcer? Nunca admitiría que obró mal ni que se precipitó con la decisión que tomó. Él era el hombre. Era Carlos quién tenía que ceder.
- . -
Carlos había adorado a Ana, pero ella le decepcionó bastante. No por el hecho de haber roto con él, sino por la manera como le había tratado hacia el final de la relación. Creía que ella había sido una inmadura. Por esta razón, no se le había hecho nada difícil seguir adelante y prepararse para vivir su vida sin la mujer que tanto había querido semanas antes.
De vez en cuando, Ana lo llamaba o le escribía bajo cualquier pretexto. Sin embargo, jamás le decía que lo extrañaba ni nada parecido; por el contrario, le hacía ver lo bien que se encontraba sin él. ¿Qué es lo que quería realmente? Carlos no la entendía.
Tal vez –pensaba el chico- si ella lo buscaba y le decía que lo quería y que estaba arrepentida de
todo lo que le había dicho, él consideraría volver con ella; pero si era él quien tenía que estar detrás de ella y suplicarle perdón para que hubiese una reconciliación, entonces jamás volverían a estar juntos. Carlos había hecho todo lo que estaba en sus manos para hacer que la relación funcionase, mas Ana no lo supo apreciar. La susodicha había perdido su oportunidad, y ahora a él le resultaba cada día más fácil no pensar en ella.
La felicidad es como una luciérnaga que revolotea a nuestro alrededor, pero nosotros, cegados por el velo del orgullo, muchas veces somos incapaces de verla aunque la tengamos de frente.
- . -
Una vez más, Ana se encuentra en el tranvía que todos los días debe tomar para llegar a casa. Se mira a si misma en el espejo de su estuche de maquillaje, y se ve aún más desanimada que antes. De nuevo, junta los talones de sus zapatillas de bailarina, esperando que un mago fantástico la transporte fuera del foso donde se encuentra, pero nada sucede. A diferencia de lo que ocurría en su película favorita, no había sido una bruja malvada quien la había puesto en la posición en la que se encontraba, sino que fueron… sus propias decisiones.
++++++++++++++++++++++++++++++++
Nunca fue mi intención pasar tanto tiempo sin actualizar el blog. Cuando tenía tiempo para escribir, no tenía ganas. Cuando tenía ganas, no se me ocurría sobre qué hacerlo. Y si se me ocurría algo, generalmente no era para este lugar, sino para otros proyectos. Así que entre una cosa y otra, no es sino ahora que vengo agregando una entrada nueva acá, la cual está inspirada -mas NO basada- en una fugaz historia de amor y dolor que vivió un amigo cercano.
Espero no volver a pasar tanto tiempo ausente.
-
H.G.
3
Cosas escritas
Labels: Cuentos Califica este post:
20090201
La ciencia de las casualidades
Me gusta pensar que cada quien se hace su propio destino. Que con esfuerzo y dedicación, podemos lograr cualquier cosa que nos propongamos. No obstante, hay muchas cosas que escapan de nuestro control y que no podemos ni preveer ni evitar. Lo único que podemos hacer, es jugar con ellas. Si la vida fuese una partida de póker, el destino sería lo que hacemos con las cartas que nos reparten.
Y es que sí, hay cosas que pasan por una razón. Cosas aparentemente "fortuitas", que desencadenan una serie de sucesos en nuestras vidas que nos hacen ser quienes somos, que nos permiten llegar adonde estamos. Algunas son agradables, otras no lo son tanto; pero siempre tienen una razón de ser. ¿Cuántas veces nos ha pasado que una decisión tan poco trascendental como podría ser ir a una fiesta ó no, nos ha hecho posible conocer a una persona especial para nosotros, o que ḿas tarde nos sería de mucha ayuda para un proyecto determinado?
Especialmente interesantes, me resultan las "casualidades". ¿Son meramente coincidencias? ¿Están ahí para decirnos algo? La verdad, no lo sé a ciencia cierta, pero quizás por esa misma razón me divierte tanto pensar que sí, que una casualidad es mucho más que una simple coincidencia.
¡Hay cosas para las que no necesitamos muchas pruebas para creer en ellas!
Sólo basta... querer hacerlo.
-
H.G.
8
Cosas escritas
Labels: Reflexiones Califica este post:
20090111
Películas Para Ver 2009
Pensaba realizar este post en diciembre, pero decidí esperar hasta que lograse ver todas las películas que mencioné en la edición anterior de esta entrada. La razón: quería hablar un poco sobre cómo me habían parecido dichos filmes, antes de entrar de lleno con la nueva lista para el 2009. Sin embargo, no me sirvió de mucho la espera ya que aún me faltó una cinta por ver (The Kite Runner), aunque esta sólo estuvo en la lista como una mención especial. Así que, dejando "Cometas en el Cielo" de lado, aquí va mi opinión sobre las cintas del año pasado:
Stardust: Una película entretenida con un gran elenco. La oportunidad de ver a Robert de Niro haciendo el papel de pirata gay, no tiene precio. Calificación: 8/10.
3:10 to Yuma: Un buen western, aunque algo largo. Muy buenas actuaciones de Christian Bale, el chamito de Jack&Bobby (Logan Lerman), Ben Foster, y, sobretodo, de Russell Crowe. Calificación: 6/10.
American Gangster: A pesar de que esta cinta contó con la participación de dos grandes actores como Denzel Washington y Russell Crowe, no me pareció nada del otro mundo. Calificación: 5/10.
Enchanted: Disney burlándose de Disney! Una comedia que me dirvitió mucho más de lo que esperaba. Excelente la actuación de Amy Adams. Calificación: 9/10.
Before the devil knows you're dead: Terriblemente mala. Una trama aburrida contada de una manera que la hizo más aburrida aún. Lo único destacable fue la actuación de Philip Seymour Hoffman, quien, para variar, se robó el show. Calificación: 2/10.
The Golden Compass: Una aventura fantástica al mejor estilo de Narnia. Calificación: 6/10.
P.S. I Love You: Una película romántica que, si bien predecible, fue muy bonita y emotiva. Calificación: 7/10.
Juno: Tal vez, la mejor película del año. Genial comedia que logró llenar mis expectativas (que eran bien altas). Jason Reitman se está convirtiendo en uno de mis directores favoritos. Si no han visto Gracias Por Fumar, véanla. Calificación: 9.5/10.
August Rush: Uno de los pocos filmes de la lista que fue tal cual como yo lo esperaba. Muy hollywoodense, pero buena de todas maneras. El score: de primera. Calificación: 8/10.
Into The Wild: Magistral la dirección de Sean Penn, pero nunca logré identificarme con la historia. Hay que tener una visión bastante hippie del mundo, para poder apreciarla realmente. Calificación: 6/10.
Charlie Wilson's War: Prueba número 1 de que la unión de un buen director y un gran elenco no implica una buena película. Aburrida hasta más no poder. Calificación: 1/10.
Gone Baby Gone: Muy bueno el debut como director de Ben Affleck. Esta cinta fue, realmente, mejor de lo que esperaba. Calificación: 8/10.
Be Kind Rewind: No es ni la sombra de lo que fue Eternal Sunshine of the Spotless Mind, pero al menos superó con creces al anterior trabajo de Michel Gondry (The Science of Sleep). Al principio es un tanto latosa, pero a los treinta minutos se torna bastante divertida la cinta, cuando los protagonistas comienzan a realizar películas "sweded". Calificación: 6/10.
Entre las películas que no estaban en la lista pero que realmente me sorprendieron, destacan: Son of Rambow 8/10, Ironman 7.5/10, The Dark Night (Por Supuesto!) 10/10, Definitely Maybe 9/10, Atonement 8/10, Forgetting Sarah Marshall 7/10.
Ahora sí, la lista de películas para ver durante el año 2009:
The Curious Case of Benjamin Button: Director: David Fincher. Cast: Brad Pitt, Cate Blanchett, Tilda Swinton. Para comenzar, la película que más me llama la atención. No sólo cuenta con un buen elenco, sino que además es de uno de mis directores favoritos -y menos prolíficos-, David Fincher, quien ya dirigió antes a Brad Pitt en Seven. La cinta es una adaptación de una historia de F. Scott Fitzgerald de los años 20, y trata sobre un hombre, Benjamin Button, que nace a los 80 años y envejece al revés, es decir, tornándose cada vez más jóven.
Slumdog Millonaire: Director: Danny Boyle. Cast: Dev Patel. Para serles sincero, la trama de este filme a simple vista no me resulta tan interesante. Sin embargo, goza de tan buena crítica, que definitivamente es una película que hay que ver y por eso la incluyo acá. Consiste de un joven de India, que vive en la pobreza y que decide participar en la versión hindú de "¿Quién quiere ser millonario?", pero no por dinero, sino para demostrarle su amor a una chica fanática del show. El director es el mismo de 28 Days Later (Exterminio), Millions, y Trainspotting.
Fanboys: Director: Kyle Newman. Cast: Sam Huntington, Kristen Bell, Jay Baruchel, Jaime King. Una "road trip movie", ambientada en 1998, que trata sobre cuatro chicos que deciden atravesar los Estados Unidos para incursionar en el Rancho Skywalker (hogar de George Lucas), para robarse una copia del Episodio I de Star Wars antes de que la estrenaran, para que así pudiera verla un amigo de ellos a punto de morir. Si pueden, vean el trailer. Promete ser divertida.
The Soloist: Director: Joy Wright. Cast: Robert Downey Jr., Jamie Foxx, Catherine Keener. Del director de Atonement, llega esta cinta basada en la historia real de un talentoso músico (Foxx) cuyos problemas de esquizofrenia le llevan a vivir en las calles, y que es descubierto por un periodista (Downey Jr.) que comienza a escribir sobre él. Debido a que Paramount postergó el estreno de esta cinta en USA para febrero, se habla de que el estudio arruinó las posibilidades de Foxx y Downey Jr. de ganarse una nominación a un Oscar.
9: Director: Shane Acker. Cast: Elijah Wood, John C. Reilly, Jennifer Connelly. 9 es una película animada producida por el gran Tim Burton, y que cuenta con un gran reparto de actores para las voces. El largometraje es una ampliación de un corto que hizo Acker hace unos años, sobre el cual Burton se referió como: "los diez minutos más extraordinarios que he visto". La trama, por lo poco que he podido ver, se centra en un mundo paralelo, donde un muñeco de trapo llamado 9, se une a otros de su misma clase, para proteger el legado de la humanidad en la tierra, luego de que esta desapareciera víctima de unas terribles máquinas.
Inglourious Basterds: Director: Quentin Tarantino. Cast: Brad Pitt, Diane Kruger, Daniel Brühl. Tarantino+Nazis? Count me In! El retorno de Tarantino en la silla de director no puede ser más promisorio. Con un gran elenco, esta cinta se centra en un grupo de soldados judíos de los Estados Unidos que se hacen llamar "The Basterds", y que se dedican a sembrar el terror entre los nazis, asesinándolos brutalmente. Cabe destacar que Tarantino pasó 10 años trabajando en este proyecto.
Synecdoche, New York: Director: Charlie Kaufman. Cast: Philip Seymour Hoffman, Catherine Keener. El guionista de mi película favorita (Eternal Sunshine of the Spotless Mind) debuta como director con esta tragicomedia cuya trama gira en torno a un director de teatro que decide construir una réplica, tamaño real, de Nueva York dentro de un almacen para usarla en una de sus obras. El nombre de la cinta es un juego de palabras entre Shenectady, New York (lugar donde parte de a película toma lugar) y Synecdoche, un termino que denota cuando una parte de algo es usada para referirse a ese algo.
-
H.G.
3
Cosas escritas
Califica este post:
20081123
Ofelia y Ezequiel
Tomó su mano y apretó sus dedos.
No quería verla llorar.
“¡Sigo aquí!”, quiso decirle, pero sabía que ella no podía escucharlo. También sabía que ella no podía sentir lo que sus manos querían hacer.
Él miraba llorar a su amada, y ella veía la imagen distorsionada de lo que había más allá de la ventana. Todo era confuso a través de sus lágrimas, las cuales segundo a segundo resbalaban por sus delicadas mejillas y se dispersaban en la cama. Él deseaba poder atraparlas y conservarlas como pequeños tesoros que le enriquecieran el alma. Lo único que podía hacer, no obstante, era observarla llorar.
“¡Te amo, Mi Cielo!”, le gritó con todas sus fuerzas… en silencio. Justo en ese momento, ella le miró a los ojos. Se sorprendió al notar lo vivos que estaban, y sintió que él le hablaba a través de ellos. Por primera vez en su vida, ella tuvo una conversación sin decir palabra.
“¡Te quiero tanto como lo hice el primer día! ¿Lo recuerdas?”, le dijo el hombre a quien ella tanto adoraba, y, acto seguido, la transportó a aquella lejana tarde de mayo en la que su corazón renació y su soledad moría.
Él contemplaba absorto a los peces en el lago. Apoyado sobre la baranda del puente, se maravillaba ante la diversidad de colores de los pececitos y la agilidad con la que estos se movían. No esperaba escuchar de pronto el característico sonido que produce el obturador de una cámara. Mucho menos, contaba con que a su lado iba a encontrar a la chica más hermosa que en su vida había visto tomando fotografías.
“¿Sabes? ¡No me gustan los paparazzis!”, le comentó con actitud arrogante.
“¡Disculpa?”, exclamó la joven, haciéndose la que no había entendido.
“¡Oh, perdona! Es que pensé que eras una de ellos”, le aclaró el presumido chico. “Estoy tan cansado de que me persigan los paparazzis que ya estoy paranoico”.
“¡Sí, sí, entiendo cómo te debes sentir!”, le dijo la fotógrafa, siguiéndole la corriente. Luego agregó: “Si quieres (para que no pierdas la costumbre), te puedo tomar una foto para un reportaje sobre animales que estoy haciendo”.
Él se sonrió. Sabía que la forma como ella le había devuelto el juego le había conquistado. ¿Qué más podía pedir que una mujer segura, con sentido del humor y rapidez mental? Como no tenía una manera elegante de responderle a la forma tan sutil con la que ella le había llamado “animal”, prefirió, por lo tanto, continuar la charla por otra vía: “¿Eres entonces una periodista?”.
“Realmente, no”, le explicó ella. “Ni siquiera soy fotógrafa. Tan solo soy una aficionada”.
“Pues fíjate que yo sí soy un reportero gráfico”, le replicó el Don Juan del parque. “Laboro para un diario sensacionalista y mi trabajo consiste en capturar imágenes de OVNIs”.
“¡Ah, sí? Me imagino que por eso estás aquí ahora: esperando por si aparece alguno”, le comentó la chica.
“Así es, pero no creo que vaya a tener suerte hoy. Ellos nada más aparecen cuando llueve y hoy el día está muy soleado”, le respondió el ‘reportero gráfico’.
“¡Qué lástima, entonces!”, exclamó la muchacha.
“¿Sabes una cosa?”, preguntó ahora él. “Antes me encantaba mi trabajo, pero hoy descubrí que hay uno muchísimo mejor”.
“¿Sí? ¿Cuál?”, le inquirió ella.
“¡Pasar todo el día fotografiándote a ti!”, afirmó el chico.
Ella no se esperaba un comentario tan sincero y, al mismo tiempo, osado de su parte. El chico, en un primer momento, le había parecido muy arrogante para su gusto, mas ya no estaba tan segura de eso. Ruborizada, apenas le pudo contestar: “No creo que sea un buen trabajo: ¡no deben pagar mucho por imágenes mías!”.
“¿Y quién dijo que yo querría venderlas?”, velozmente le refutó él. Fue en ese instante cuando ella supo que estaba perdida. ¡Que la habían conquistado y que ya nada iba a poder hacer al respecto! Sintió que podía besarlo en ese preciso momento. ¡Nunca había estado más contenta de estar viva!
Aún se encontraba la joven meditando sobre lo que sentía, cuando su interlocutor la interrumpió diciéndole: “Por cierto… ¡un placer, me llamó Ezequiel!”.
“¡Mucho gusto, me llamo Ofelia!”, le respondió nerviosamente ella.
Fueron entonces a tomarse un café… y luego otro, y uno más después de ese. Hablaron durante horas de todos los temas imaginables y algunos más. Vivieron una velada sin igual, y por primera vez en sus vidas, se sintieron… completos. No sin antes intercambiar sus teléfonos, se levantaron de la mesa para volver a sus respectivos hogares.
Caminaron juntos hasta la salida del parque. Uno al lado del otro. Al mismo paso… al mismo ritmo.
Ezequiel tomó su mano y apretó sus dedos.
Acarició su rostro y besó sus sueños.
Vio a la felicidad en sus ojos y se vio a sí mismo en su mirada.
Mordió sus labios y atrapó sus anhelos.
Susurró su nombre y gritó sus deseos.
Recorrió su cuello y se recreó en sus cabellos.
Jugó con su sonrisa y le otorgó un suspiro.
Abrazó su aroma y le obsequió una ilusión.
Vivió un instante y lo conservó… toda su vida.
“¡Nunca me olvides!”, le dijo a Ofelia a través de su mirada mientras volvían al presente. “Pero tampoco te quedes atrapada en este momento. ¡Sigue adelante y vive tu vida!”.
Ofelia asintió con su cabeza y decidió besar a su esposo. Veinte años antes, había sido un beso lo que había iniciado la historia de ambos. Ahora, ella sabía que sería ese beso el que le pondría un punto y final. Oprimió delicadamente sus labios contra los de Ezequiel. Lo hizo suave y pausadamente. Él no podía sentir lo que ella le hacía, pero se valía de sus recuerdos para vivir a plenitud ese momento. Lo disfrutaba segundo a segundo, porque sabía que cuando ella retirase sus labios y los alejase de él, se llevaría consigo también a su último aliento de vida.
A la par que una lágrima suya le recorría el rostro, Ofelia tomó las manos de su esposo… y apretó sus dedos.
-
H.G.
6
Cosas escritas
Labels: Cuentos Califica este post:
20081103
Terror en Puerto Claro
De acuerdo con su ex-novia, Aurelio siempre fue un suicida en potencia. "¡Cuando jugábamos en la piscina, le gustaba sumergirse en el agua hasta casi ahogarse!", solía contarle a los periodistas sensacionalistas que le inquirían sobre su antiguo pretendiente. "Además, siempre hablaba sobre la muerte y de cuánto le gustaría saber qué había en el más allá", añadía. Por todo lo anterior, resulta de lo más irónico que la única persona que no se quitó la vida de entre el grupo de 6 estudiantes que decidieron acampar durante un fin de semana en el bosque, fuese el propio Aurelio.
Cuando lo hallaron, un día después de la fecha en la que tenían planeado volver a casa, lo consiguieron en una fosa de unos 3 metros de profundidad y uno de diámetro, sumamente débil, con cara, brazos, y piernas totalmente arañados, y con un destornillador en sus manos. En el mismo lugar, encontraron otras 5 fosas cuyos ocupantes no corrieron con la misma suerte que Aurelio. Todos estaban arañados, pero ninguno estaba con vida. Por esta razón, la asunción general del pueblo de Puerto Claro -y de sus oficiales-, era que el chico que aún estaba vivo había asesinado a sus compañeros. Esa era la única conclusión lógica posible.
Cuatro días estuvo el supuesto homicida inconsciente en el hospital, tiempo durante el cual salieron a relucir muchas incongruencias sobre el caso. Por ejemplo, en ninguna de las fosas encontraron una sola huella dactilar que no perteneciera a la víctima que allí había sido encontrada. Los mismos cadaveres no mostraban rastro alguno que evidenciara la presencia de alguien más en la fosa correspondiente. Tampoco en las armas que habían sido usadas para cometer los crimenes.
El hecho de que cada uno de ellos había sido asesinado de una manera distinta, era una de las cosas que más había alarmado a la gente. De los seis estudiantes, dos eran mujeres: una murió asfixiada con una bolsa en la cabeza, y la otra murió debido a que una tijera le atravesó el corazón. De los tres hombres que murieron, uno fue por recibir un martillazo en el cráneo, a otro le volaron los sesos con una escopeta, y el tercero fue incinerado por dentro (ingirió aproximadamente un litro de gasolina y luego, de alguna forma, le prendieron fuego).
Los investigadores esperaban que al salir Aurelio de su letargo, este pudiese aclararles, con su testimonio, qué era lo que exactamente había sucedido en el campamento. Lamentablemente, se llevaron la decepción de que cuando por fin el sospechoso logró despertar, este no pudiese articular una sola palabra. Balbuceaba incoherencias. Decía cosas que nadie comprendía. Era como si hablase otro idioma, pero la familia de él aseguraba que jamás había aprendido a hablar otra cosa que no fuera español, y ninguno de los políglotas del pueblo lograba entender tampoco nada de lo que el susodicho decía.
Por suerte para los oficiales, unos curiosos que se acercaron hasta el lugar de los hechos hicieron un gran hallazgo. Encontraron, detrás de unos matorrales, una cámara de video que había pertenecido a una de las víctimas. Al comienzo de la filmación, aparecen los estudiantes muy contentos bebiendo y jugando junto a una fogata que hicieron el mismo día en el que llegaron. De pronto, escucharon un grito espeluznante, ensordecedor, que hizo que todos se quedasen en silencio. "No se asusten, debe ser un gato montés que anda por ahí", dijo uno de los hombres del grupo, que luego agregó a la vez que sostenía entre sus manos a una escopeta: "¡Nosotros vinimos preparados para eso!". "¡Bien por ti!", dijo una de las muchachas, "Pero lo que soy yo, me voy a meter en la carpa".
La escena se corta justo en ese momento y luego aparecen los seis estudiantes, visiblemente asustados, metidos en una sola carpa, tratando de vislumbrar qué sucedía alrededor. De repente, se oye otro grito aterrador similar al que se había escuchado antes, acompañado esta vez de los gritos de miedo de las chicas presentes. Comienzan a llorar. Los muchachos tratan de consolarlas pero ellos a duras penas logran contener sus propias lágrimas. Otro grito terrorífico. La situación no puede ser más escalofriante. Desafortunadamente, el video se corta, aparece ruido blanco y deja de escucharse lo que dicen los jóvenes. Los investigadores se disponen a retirar la cinta del reproductor, cuando aparece de nuevo la imagen. Continua el video.
Esta vez, la cámara filma todo aparentemente desde el suelo de una de las fosas. Por lo que se puede apreciar, está amaneciendo. Uno de los chicos le habla a la cámara. Está aterrorizado. Dice que no sabe cómo llegó hasta ese hoyo, que lo último que recuerda es que estaban todos dentro de una carpa, muertos de miedo aguardando a que amaneciera, y que aparentemente se quedaron dormidos. En la grabación no se pueden escuchar, pero el muchacho asevera que desde allí puede oír los gritos de los demás, por lo que sabe que ellos están cerca y cada uno metido en una fosa como la suya. Pide a la persona que consiga ese video, que en el caso de encontrarse él sin vida, por favor le diga a sus padres que los quiso mucho. Llora un poco y luego, de improvisto, comienza a gritar cosas inentendibles y a darse golpes contra las paredes. Él mismo se araña el cuerpo con sus manos sin ninguna razón aparente. Después de unos minutos comportándose así, cogió un martillo del suelo y con todas sus fuerzas se golpeó su propio cráneo, cayendo inconsciente. La filmación persiste unos minutos más sin que nada ulterior ocurra y, finalmente, termina.
¿De dónde provenían los gritos estremecedores que escuchaban los jóvenes? ¿Cómo llegaron ellos hasta las fosas? En el caso del chico cuya muerte aparece captada en la grabación, ¿cargaba consigo el martillo o lo dejó allí la misma persona que los metió allí? ¿Por qué se hizo daño a sí mismo? ¿Por qué la cámara no se encontraba en la fosa cuando hallaron los cuerpos? Estas eran las principales dudas que tenían los investigadores al terminar de ver el video. Decidieron que, a como de lugar, tenían que obtener un testimonio del único sobreviviente de tan atroz tragedia.
Eso intentaron, pero cuando entraron a la habitación de Aurelio en el hospital, lo consiguieron colgado del techo. Ya no era más un suicida en potencia, ahora era sólo otro cadaver. En la pared frente a su cama, el occiso había escrito con su propia sangre las siguientes palabras: "¿Eloí, Eloí, lemá sabactaní?". Nadie sabía lo que significaban, pero reconocían haberlas escuchado de la boca del propio Aurelio en los días anteriores.
Mucho esfuerzo se hizo para hallar a alguien que entendiese lo que Aurelio había dejado escrito. No fue fácil, muchos expertos en lingüística viajaron hasta Puerto Claro atendiendo a los anuncios que habían sido publicados en los distintos periódicos nacionales pidiendo ayuda. Finalmente, algún tiempo después, un anciano profesor de una universidad europea develó el misterio: las palabras estaban en Arameo antiguo, y significaban: ¿Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?.
El caso nunca fue resuelto.
++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
Cómo ya es costumbre, aquí está mi tardío cuento de Halloween. Espero que les haya gustado... y también que se hayan asustado aunque sea un poco ;)
-
H.G.
7
Cosas escritas
Labels: Cuentos Califica este post:
20081024
Amistades valiosas
Soy una persona que disfruta la soledad. No quiero decir con esto que soy un ser asocial, carente de amigos y que aborrece toda interacción humana; sino, simplemente, que me gusta contar, cada día, con un determinado período de tiempo para mí mismo, el cual aprovecho para pensar, reflexionar, imaginar, volar, crear, etc. No le tengo miedo a tener que almorzar solo o a ir a determinado sitio sin compañía. Si no me queda otro remedio, lo hago sin trauma alguno.
Aunque parezca paradójico, creo que quizá sea por este mismo hecho de que no le tengo miedo a estar sólo, que sé apreciar la importancia de una amistad. No únicamente eso, sé además distinguir a los verdaderos amigos de los compañeros circunstanciales, y sé también que las amistades que valen la pena no crecen en los árboles y que hay que cuidarlas.
Me gustaría que la próxima vez que se encuentren meditando sobre no sé… la insoportable levedad del ser, hagan el ejercicio de preguntarse lo siguiente:
-Si quisiera salir de rumba hoy, ¿A quienes podría decirle?
-Si durante la salida, me preocupa un grave problema. ¿Con quienes me sentiría con la suficiente confianza como para contarles lo que me agobia?
-De estas personas, ¿cuántas me darían un consejo?
-De entre los que me aconsejaron, ¿a cuántos respeto lo suficiente como para escuchar realmente lo que me tienen que decir?
-Y de entre estos últimos, ¿quiénes estarían atentos y pendientes de mí durante los días sucesivos para saber si logré solucionar mis problemas?
-¿Quiénes serían capaces de decirme en la cara que estoy obrando mal si ese fuere el caso?
Sin ser adivino, me atrevo a asegurar que aún si tu respuesta a la primera pregunta es un número bastante grande, la respuesta a las tres últimas se podría expresar con los dedos de una sola mano. Es evidente entonces que los amigos más importantes no son aquellos que nos invitan y acompañan todo el tiempo a fiestas y eventos. Estos puede que nos sean útiles de vez en cuando, mas no son relevantes.
Una persona que nos escuche y se preocupe por nosotros cuando algo nos aqueja, es un buen amigo. Una persona sensata que nos pueda dar un muy buen consejo, es un amigo inteligente. Una persona sincera que nos diga que no está de acuerdo con nosotros cuando sea necesario, es un amigo honesto. Una persona que reúna estas tres características, es un amigo muy valioso.
Entonces, si tienes la suerte de contar con uno de estos, ¡cuídalo! No lo trates mal. Escúchalo. Considéralo. Ponte en su lugar. En otras palabras, ¡consérvalo! Tarde o temprano, te va a hacer mucha falta su compañía.
Nadie es autosuficiente.
-
H.G.
4
Cosas escritas
Labels: Reflexiones Califica este post:
